La guanábana es una fruta procedente de Perú y parecida a una chirimoya (de hecho creo que son de la misma familia). Cada pieza es bastante grande y su peso oscila entre uno y dos kilos.
Se le atribuyen propiedades muy beneficiosas para la salud, de hecho yo la conocí por un correo que me enviaron en el que se asegura que sus propiedades anticancerígenas son superiores a las de la quimioterapia (este tipo de informaciones no contrastadas por expertos siempre hay que tomarlas con absoluta reserva).
El caso es que me entró curiosidad y empecé a buscar información por internet, cuanto más leía más curiosidad sentía, hasta que me planteé tenerla en mis manos. Entonces la cosa se complicó pues en España es dificilísimo conseguirla.
Finalmente encontré una mujer de Valencia que tiene un puesto de frutas en el mercado y que la vendía. Decidí comprar dos piezas.
Es, cuanto menos, una fruta curiosa. Bastante más grande y pesada que la chirimoya y con escamas picudas en su exterior, por dentro el olor y el aspecto es igualmente similar, aunque las semillas van dentro de una especie de vaina que me recuerdan a los gajos de una naranja.
El sabor es lo mejor. Yo decidí batirla y guardarla en un taper, para comerla con cuchara como si fuese una papilla. Nos encanta a todos: es una mezcla de chirimoya y piña, ligeramente ácido y muy muy sabroso.
