
Me encuentro pasando unos días en Tolox, un pequeño y precioso pueblo de la provincia de Málaga de donde es toda mi familia.
Al principio la perspectiva de encontrarme en un pueblo de aproximadamente 2000 habitantes sin mi coche ni mi marido (de viaje por trabajo en Holanda) se me hacía bastante tediosa pero debo reconocer que estoy disfrutando bastante de una naturaleza prolífica y un aire puro, además de las ventajas que para superar esos kilitos de más que arrastro prácticamente desde que nació mi primer hijo supone el tener que ir andando a todos lados generalmente subiendo cuestas.
En Tolox hay un balneario muy recomendado para tratar enfermedades del tracto respiratorio y una pequeña fuente de agua llamada "Agua amargosa" por su extraño sabor a huevo podrido provocado por la enorme cantidad de azufre que contiene y que tiene excelentes propiedades (enfermedades digestivas y dermatológicas). No todo el mundo es capaz de beber de esta agua...debo presumir de que yo sí y tengo una foto que lo demuestra (aunque soy incapaz de descargarla de mi móvil, jejejeje).
Sólo encuentro una cosa negativa en mis días de tranquilidad rural, y es la extraña asociación que las buenas mujeres de este pueblo hacen de la belleza y....la gordura. Creo que si vuelvo a oír una frase más del tipo: "
¡Qué guapa y qué gordita estás!" voy a cometer un acto probablemente delictivo.
No me doy por vencida, seguiré intentando descargar esas maravillosas fotos que tengo a ver si os animáis a pasar unos dias aquí...aunque eso sí, sabed que si estáis
delgad@s no tenéis la más mínima posibilidad de ligar. : )