Este fin de semana teníamos una cena en Segovia. Teniendo en cuenta que vivimos en el Campo de Gibraltar la cosa no estaba clara ¿iríamos? ¿qué ibamos a hacer con los niños? Finalmente decidimos liarnos la manta a la cabeza y recurriendo a los abuelos nos decidimos a ir. No me he arrepentido para nada.Para empezar Segovia es una ciudad que aunque ya conocía me encanta visitar, su centro histórico aunque pequeño es precioso y para una persona tan golosa como yo esos escaparates que tanto abundan llenos de dulces es una tentación casi imposible de resistir.
Por otro lado tuve la inmensa suerte de que el domingo por la mañana comenzó a nevar...para mí estar en medio de una nevada fue una experiencia única (mas que nada porque es la única vez que la he vivido). Como casi todos los andaluces cuando he querido ver nieve me he ido a Sierra Nevada, pero nunca antes había visto nevar y lo cierto es que me ha encantado.
La cena era con antiguos compañeros de mi marido y fue genial, la comida estaba muy bien y la compañía fue entretenida; pasamos una noche muy buena. El lugar donde cenamos era un poco ecléctico, ya que se trata de un antiguo convento ("Convento de Mínimos") situado en la calle Valdeláguila pero redecorado con imágenes cinematográficas y extrañas esculturas colgadas del techo.
El hospedaje también fue un acierto. Nos quedamos en un hostal llamado "Don Jaime" recomendado por la famosa guía de viajes "El trotamundos" ("Le Router" en el francés original). El hostal es limpio y bien situado (justo al lado del Acueducto), además de barato y te ofrece la posibilidad de garaje y desayuno. Lo único que tenéis que tener en cuenta si vais es que debeis llevar vuestro propio gel y champú.
El hospedaje también fue un acierto. Nos quedamos en un hostal llamado "Don Jaime" recomendado por la famosa guía de viajes "El trotamundos" ("Le Router" en el francés original). El hostal es limpio y bien situado (justo al lado del Acueducto), además de barato y te ofrece la posibilidad de garaje y desayuno. Lo único que tenéis que tener en cuenta si vais es que debeis llevar vuestro propio gel y champú.Para hacerlo todo más acogedor y entrañable, nuestra habitación del hotel estaba situada en una buhardilla.

En fin, ha sido un fin de semana muy bien aprovechado y del que he venido con las pilas totalmente recargadas para afrontar el día a día.